Mirando la vista atrás ahora hará año y medio que tomaba la decisión de dar un paso adelante en mi decisión de echar raíces en el Matarraña dejando todo atrás para dedicarme a algo que me llenara personalmente lejos de los avatares de las ciudades. Necesitaba paz, sosiego y sentirme bien conmigo mismo. Tal vez sea por mi anterior trabajo en el que en la mayoría de casos solo eres una cifra mas que solo se acordaban de uno para vender y hasta la siguiente temporada, donde la palabra y empatía muchas veces brillaban por su ausencia hicieron que diera este paso, pero no fue fácil tomar la decisión…